Cathay

Es curioso como algunas noticias le trasladan a uno a otro tiempo y otro lugar, como si la tecnología del teletransporte estuviera ya en nuestras manos. Así me ha pasado con la novedad de la publicación por Buenos Aires Poetry, de Cathay, de, cabría decir, entre otros, Ezra Pound. Un librito, apenas un cuaderno de versiones de poemas japoneses recogidos y trasladados al inglés por Ernest Fenollosa, con la colaboración de los eruditos japoneses Mori y Ariga, sobre los que trabajó Pound para construir la deliciosa colección de poemas que es Cathay. Aquí ya podemos contar tres o más autores, y apenas hemos empezado: las y los poetas chinos cuyos poemas se versionan, en su mayor parte de Li Po (Rihaku en japonés, que es el nombre que se recoge en la obra), Fenollosa y sus socios, Pound, en el caso de el libro que tengo, Ricardo Silva Santisteban, autor de la traducción al castellano, en el de la edición de Buenos Aires Poetry, Juan Arabia… a quienes hay que añadir, como comenta en el breve y tremendamente estimulante prólogo de la edición de Tusquets de 1980 de Mirko Lauer, que los poemas versionados son, «como tanta poesía china, variaciones sobre temas tradicionales, lo cual contribuye aún más a diluir la paternidad del libro». Una dilución, una decantación en la que el autor pierde importancia para poner el foco en los textos, en los poemas. Cathay, según comenta Lauer, tuvo una gran influencia en el desarrollo de la obra magna de Pound, los Cantares, y, por tanto, a través de ella, en la poesía moderna en lengua inglesa, y en la latinoamericana. Un librito de apenas cuarenta páginas. Yo me lo encontré en la legendaria librería Lemus en La Laguna, cuando andaba por los alrededores de los dieciocho años. Ahí me llevó de cabeza la mención de Cathay. A un tiempo de aprendizaje que, tantos años después, creo que me niego a abandonar. Para otros los aires magisteriales. Somos jóvenes mientras aprendemos.

Acá les dejo con dos poemas de Cathay, en la versión de Silva Santisteban para los Cuadernos Marginales de Tusquets.

El hermoso tocado

Azul, azul es la hierba a la vera del río
y los sauces han colmado el jardín cerrado.
Adentro, en la flor de la juventud, la dueña
de rostro de alabastro vacila al pasar la puerta.
Delicada, ella extiende una mano delicada.

Antaño fue cortesana
y desposó a un borrachín
que ahora sale a beber
y la deja demasiado sola.

Mei Sheng, 149 A.C.

Lamento en la escalera de gemas

Los peldaños enjoyados casi blancos están por el rocío,
es tan tarde que el rocío empapa mis medias de gasa,
bajo la cortina de cristal
y observo la luna a través del límpido otoño

Rihaku

NOTA. Escalera de gemas, por tanto un palacio. Lamento, por tanto algo de qué quejarse. Medias de gasa, por tanto una dama de la corte y no una sirvienta quien se queja. Límpido otoño, por tanto él no tiene excusa debido al tiempo. También ella ha llegado temprano, porque el rocio no sólo ha blanqueado los peldaños, sino que ha empapado sus medias. El poema es especialmente apreciado porque ella no profiere ningún reproche directo.

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2 comentarios sobre “Cathay

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  1. Resulta curioso el juego de versiones y los reflejos interpolados que cada autor/traductor aporta en este conjunto de poemas. Hace poco, además, hablaba con un amigo de cómo Pound construye una de las grandes cimas de la modernidad a partir del buceo en la tradición y el pasado. Hacía algún tiempo que no me pasaba por aquí, Daniel, y ha sido muy grato volver a leerte. Espero que todo te vaya bien. ¡Saludos!

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    1. Pues ya sabes dónde tienes tu casa, Daniel. Por lo que he ido leyendo sobre Pound, al que llegué a través de Cardenal y de Quiñones, y con el que hace unos años estuve medio obsesionado, en muchas cosas Pound era un buceador «de superficie» y se cuestiona su verdadero conocimiento ( conocimiento en profundidad) de las fuentes (china, trovadoresca, griega, etc) que manejaba para construir sus poemas. Para mí su punto fuerte es la intuición de una poesía liberada del ego (del ego como protagonista único) y esa construcción de poemas «en cinemascope» que es tan atractiva e influyente. Una cosita, Daniel, déjame tu dirección postal cuando puedas. Cuidate mucho. Un abrazo

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