Cardenal

Ayer tarde por la noche me llegó la noticia de la muerte de Ernesto Cardenal, que a los 95 años se ha retirado a ver si el multiverso se concreta más allá. La vida y obra de Ernesto Cardenal es bien conocida y reconocida, y en estos días, con ocasión de su muerte aparecen breves semblanzas biográficas en todas partes, destacando su papel como poeta -otro de los poetas gigantes de ese país tan pequeñito- así como su figura política y social. Tres días de luto han declarado en Nicaragua en su homenaje. Mejor homenaje fuera que la pareja presidencial abandonara el poder y el país. Hace poquito, la represión en Nicaragua me trajo de vuelta a la cabeza a Cardenal, que ya escribió sobre otros personajes que ahora hay que buscar en wikipedia para saber de quien habla Cardenal. Ese es el destino también de la pareja gobernante en Nicaragua: dentro de cien años apenas una nota al pie para quien quisiera saber algo sobre quienes eran ese Ortega y esa Murillo que menciona Cardenal acá o allá.

Como les digo, hay muchos sitios para ver quien es Ernesto Cardenal, y porqué es tan importante para la poesía en español. Yo aquí, muy modestamente quisiera comentar lo que el encuentro con la poesía de Cardenal significó para mí, cuando era un poeta postadolescente con más pájaros en la cabeza que poemas decentes. Recuerdo el impacto que me causó aquel librito mágico de Epigramas, que editó Tusquets en aquella gran colección de libros tan delgaditos como esenciales, “Marginales”, y, sobre todo, muy poquito después, cuando me lancé a pillar todo lo que de Cardenal pudiera encontrar en las librerías isleñas, “El estrecho dudoso” y “Homenaje a los indios americanos“: ¿Todo esto se puede hacer en poesía? Uau!!! La inmersión en esos libros cambió mi perspectiva sobre lo que se podía hacer en poesía para siempre. Eso me ha pasado con un puñadito de poetas. Cardenal está ahí. La ambición de Cardenal a la hora de afrontar el mundo desde la escritura poética, era de otro tiempo, de griegos y latinos de los que tanto bebió, y llega a su culminación con la esencial “Cántico cósmico“, donde, para mí,es a la vez el poeta más joven y más viejo de la lengua española: joven por atrevido, sin miedo para tocar cualquier aspecto de la realidad visible o invisible, concreta o inabarcable, Nm y viejo por su precisión, su limpieza expresiva, sin ninguna cesión al lenguaje tramposo de las clases fraudulentas, que decía Pound, una de sus grandes referencias. La escritura poética que suelen llamar “exteriorista” de Cardenal es una forma sencilla y , si se quiere, poco “sofisticada” de renuncia al ego (ese casi único personaje de tanta poesía moderna) como protagonista obsesivo del poema: simplemente (juas, simplemente….) se trata de mirar más allá de uno. Estar abierto y comprometido con la belleza del mundo y la catastrófica fealdad de la historia, pensar que los demás son importantes, y cantarse cantándolos en un lenguaje que no falsifica, qué simpleza ¿verdad?

Hace muchos años, en mi libro Tatuajes en otra tinta azul, se recogía un poema homenaje a don Ernesto. Me lo ha recordado el amigo y poeta Juan Antonio Bermúdez. El poema trata de recrear uno de esos talleres de poesía que montaba Cardenal con las y los paisanos, a los que ofrecía unas reglas sencillas que prácticamente se transcriben en el poema como me las encontré en un reportaje del hace ya tanto tiempo desaparecido diario Liberación. El poema recoge algunas de las lecciones que aprendí leyendo su obra, a la que les remito desde Ya. Acá va como homenaje tan modesto, tan nadita, a Ernesto Cardenal que, al fin, descansa en paz.

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión /  Cambiar )

Google photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google. Cerrar sesión /  Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión /  Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión /  Cambiar )

Conectando a %s

Este sitio usa Akismet para reducir el spam. Aprende cómo se procesan los datos de tus comentarios .

Blog de WordPress.com.

Subir ↑

A %d blogueros les gusta esto: