Para oxigenar I

Luis, de juernes, entra algo perjudicado en un after y se queda colgado de la chica de la barra que le dio conversación, y dice así: DE UN CAMINANTE ENFERMO QUE SE ENAMORÓ DONDE FUE HOSPEDADO

A vueltas con la poesía postadolescente I

Tengo para mí que la mayor parte del público de esta nueva "poesía superventas" pertenece a esa digamos nueva franja que podríamos llamar de postadolescencia, compuesta por jóvenes que, aunque ya no se les puede considerar "teenagers", porque dejaron de ser teens, siguen viviendo en las mismas condiciones familiares y sociales por la imposibilidad de alcanzar una emancipación efectiva. Ese bloqueo social y laboral puede estar generando que ese salto que se da a cierta edad en que se pasa de leer "los libros que me ayudan a entenderme" para empezar a leer los libros "que me ayudan a entender el mundo" se retrase.

Los invisibles II

Aquí están los otros dos poemas del conjunto Los invisibles, dentro de Febril, mi último trabajo que, si la Diosa Fortuna se conmueve, se convertirá en libro este año.

Los invisibles

2016 no ha sido un buen año para los invisibles. Llamo invisibles a esas personas que van haciendo su vida, y a los que los rumores de pisadas desfilando y el tremolar de banderas al viento les ponen los pelos de punta, y no precisamente de entusiasmo. Espero, aunque ya veo que no va a ser así, que el 17 les (nos, porque nadie esta libre ni seguro cuando se sacan las alimañas a pasear) sea al menos un poquito más propicio.

Yo soy Jenny

Por eso, cuando años después me encontré con el tema de Lou Reed, Rock n Roll, no podía evitar pensar que esa Jenny de la canción, cuya vida era salvada por el rock'n'roll era, de algún modo, yo. Ya ahí lo dejó dicho el viejo Lou, en paz descanse: "Despite all the amputations / you can dance to a rock'n'roll station". Vamos a por el 17, qué demonios.

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